12 – 03, 22:10.
Sector de viviendas, Nal Hutta.
El intercomunicador de Falara Guenn, emitió un leve pitido. Lo sacó del bolsillo de su chaqueta y lo sostuvo en su mano izquierda. En seguida apareció el holograma.
- Fal, aquí Wen. ¿Cómo va la entrega de la especia? – Preguntó Wen Noisivid.
- Acabo de realizarla. Vuelvo a Nar Shaddaa. La próxima vez serás tú el que venga a este apestoso planeta. – Contestó con un tono molesto.
Nal Hutta era uno de los destinos más odiados de Falara Guenn. Todo el planeta estaba cubierto de un nivel tan alto de contaminación que apenas dejaba respirar.
- Tú eres la que decidiste jugárnoslo al dejarik. Ojalá se me diera igual de bien el pazaak. Me están desplumando ahora mismo.
- Menuda novedad – Respondió irónicamente Falara.
Falara Guenn era una twi’lek. Su piel era de un color violeta suave y llevaba siempre ambos lekku caídos hacia atrás y decorados con telas heredadas de su madre. Ella y Wen Noisivid eran amigos desde niños y con el tiempo pasaron a ser compañeros como contrabandistas. El padre de Wen, había sido mercenario durante un tiempo, pero al quedarse su mujer embarazada, decidió cambiar a una “profesión” menos arriesgada pero no carente de emoción como el contrabando. De él fue de quien aprendió Wen Noisivid el oficio.
- No es para tanto Fal, imagínate que estas en el Jekk'Jekk Tarr.
- Se parece más a tu camarote.
- ¡Eh! Solo tiene un poco de polvo – Contestó ofendido Wen Noisivid – Iba a limpiarlo… pronto. Oye Fal, no te acuestes muy tarde, mañana tenemos trabajo.
- ¿Dónde vamos?
- Ord Mantell. Salimos a las…
- ¿Qué? – Interrumpió Falara – El sistema de ocultación sigue averiado ¿recuerdas? Hay demasiada actividad por esa zona. Podríamos encontrarnos con naves de la Republica y nos interceptarían.
- Tenemos que arriesgarnos Fal, son 120.000 créditos. Además el Star Fire, es más rápida que cualquier nave de la Republica y si a eso le sumas mi gran habilidad de pilotaje… es prácticamente imposible que nos cojan. Confía en mí.
- Está bien. Nos vemos en el apartamento. Sigue con tu partida. – Falara finalizó la conversación.
Falara Guenn entró en el Star Fire. Guardo sus dos pistolas blasters en una taquilla, encendió los motores y puso rumbo a la Luna del Contrabandista.





